domingo, 19 de agosto de 2007

Como empezo

¿Cómo empezó?

El 21 de Septiembre es el día del estudiante. Ese día miles de jóvenes salen a paseos, parques y plazas para tener su tradicional “pic nic”. Desde hace varios años vemos reflejado en los medios como en ese día los jóvenes son noticia debido a los excesos, la violencia y el descontrol.

Ante esta realidad en el año 2000 un grupo de pastores juveniles, Pablo Abeleira, Cristian Hooft, Pepe Abeleira decidieron hacer un recital cristiano en los bosques de Palermo, lugar que reúne año tras año a miles de jóvenes en este día. En aquella oportunidad estuvieron presentes Marcos Witt y Rescate y miles de jóvenes cristianos se hicieron presentes en dicho evento. Ese año espiritualmente se le puso freno a un avance del enemigo que venía progresando con las fiestas Raves en los mismos bosques de Palermo.

Ese día se sembró una semilla que luego fue dando frutos. Durante los años 2001-2002 no se realizó ningún evento en ese día, ni por parte del gobierno, ni de las iglesias de la ciudad. Es decir, había miles de jóvenes que salían a las calles y nadie los contenía ni les ofrecía alguna alternativa a su festejo del día del estudiante.

En el año 2003 Sebastián Golluscio, junto a un grupo de jóvenes de la Iglesia del Centro tomó la posta que esos pastores sembraron y en el día del estudiante de dicho año se dispusieron a hacer un festival juvenil en el Anfiteatro de Costanera Sur (otro predio copado por miles de jóvenes en ese día). En este festival se estableció un sistema de evangelismo que produjo cientos de decisiones de fe, muchísimos jóvenes cristianos no solo pudieron testificarles personalmente a otros jóvenes sino que también pudieron orar por cientos de ellos.

En el año 2004 este evento se volvió a realizar pero ya con un avance mayor, a través de entender que somos un solo cuerpo en la ciudad “El Grupo Transformar” y “Jóvenes del Centro” unimos fuerzas y trabajamos en unidad, por un lado con un escenario en Palermo y por el otro con un escenario en Costanera. Experimentamos cómo el poder del acuerdo potenciaba nuestro trabajo. En ambos escenarios nos pusimos bajo la misma bandera y coordinamos un trabajo en unidad de dos ministerios bajo la dirección de Dios, pastoreamos a los jóvenes de la ciudad en su día. Compartimos y experimentamos logros y dificultades, siendo el apoyo mutuo el que nos sacó adelante ante cada uno de ellos.

Desde ese año venimos creciendo y este año VAMOS POR MAS!